Música francesa

La música de Francia refleja una gran variedad de estilos. En el campo de la música clásica, Francia ha producido varios compositores románticos prominentes, mientras que la música folclórica y popular ha visto el surgimiento del estilo chanson y cabaret. El primer dispositivo de grabación de sonido conocido en el mundo, el fonógrafo, fue patentado en Francia por Édouard-Léon Scott de Martinville en 1857. Francia es también el quinto mayor mercado por valor en el mundo, y su industria musical ha producido muchos artistas de renombre internacional, especialmente en la nueva canción y la música electrónica.

La historia de la música francesa se remonta al órgano en el siglo X, seguido por la Escuela Notre Dame, un estilo de composición de órgano. Los cantos trovadores de caballerosidad y amor cortés fueron compuestos en lengua occitana entre los siglos X y XIII, y los poetas-compositores de Trouvère florecieron en el norte de Francia durante este período. El violín era su instrumento preferido. A finales del siglo XII, surgió una forma de canto llamada motete, acompañado por músicos itinerantes llamados jongleurs. En el siglo XIV, Francia produjo dos estilos musicales notables, Ars Nova y Ars Subtilior.

La música francesa del siglo XVII estaba fuertemente influenciada por la estética racionalista del clasicismo, que exigía gusto, equilibrio entre belleza y verdad, claridad de propósito y armonía de composición. El clasicismo, que se desarrolló simultáneamente con el estilo barroco, recibió una expresión completa en Francia en el siglo XVII.

La Revolución Francesa trajo enormes cambios a todas las áreas de la música. La música se convierte en parte integrante de todos los acontecimientos de la época revolucionaria, adquiriendo funciones sociales que contribuyeron al establecimiento de géneros de masas -cantos, himnos, marchas y otros-.

El primer dispositivo de grabación de sonido conocido en el mundo, el fonógrafo, fue patentado en Francia por Édouard-Léon Scott de Martinville en 1857. Francia es también el quinto mayor mercado por valor en el mundo, y su industria musical ha producido muchos artistas de renombre internacional, especialmente en la nouvelle chanson y la música electrónica.

Sus géneros musicales más populares son: gregoriana, clásica, opera, folkórica, chanson, nouvelle chanson, cancán, musette, cabaré, popular, yéyé, pop, jazz, rock, hip hop, house, electrónica y céltica.